Aron Delgado
Albacete
23/09/2026 a las 09:54h.
DONDE EL CABALLO TAMBIÉN ES PROTAGONISTA
Cuando pensamos en una tarde de toros, pensamos en el torero, en el toro, en la plaza llena, en la muleta. Pero hay una parte de la Fiesta que comienza mucho antes de que el público vea salir al caballo al ruedo. Comienza en la cuadra.
Y en Albacete existe un nombre que está íntimamente ligado a esa parte de la tauromaquia:
EL PIMPI DE ALBACETE
Juan Cantos, conocido por todos como “El Pimpi”, fue uno de los grandes nombres del tercio de varas en Albacete y una figura estrechamente vinculada al maestro Dámaso González, con quien compartió alrededor de 25 años de trayectoria. Pero su historia no terminó cuando dejó el castoreño. Al contrario.
El Pimpi creó una cuadra de caballos de picar que terminó convirtiéndose en una auténtica referencia del mundo taurino.
UNA VIDA ENTRE CABALLOS Y TOROS
La relación de Juan Cantos con el caballo comenzó desde muy joven, quiso ser torero, pero pronto descubrió la enorme dificultad de aquella profesión y encontró su camino en la suerte de varas. Aprendió el oficio en el campo y fue creciendo como picador hasta llegar a compartir cartel y cuadrilla con algunos de los nombres más importantes de su época. Pero hubo un nombre especialmente importante Dámaso González.
Durante décadas caminaron juntos por las plazas, formando una de esas parejas que terminan formando parte de la memoria taurina de una ciudad.
“EL PICADOR SE HACE EN LA CUADRA”
Una de las frases que mejor resume su filosofía era precisamente esa: “El picador se hace en la cuadra”. Porque detrás de un buen caballo de picar existe muchísimo trabajo, domarlo, enseñarle, acostumbrarlo al peto, trabajar su equilibrio Conseguir que responda ante el toro. Y lograr que, llegado el momento, caballo y picador formen un solo conjunto.
El propio Pimpi explicaba que la preparación comenzaba desde la doma y continuaba acostumbrando progresivamente al caballo a elementos y situaciones propias de la plaza.
UNA CUADRA CON HISTORIA
La Cuadra de Caballos de Picar Pimpi de Albacete llegó a convertirse en una referencia dentro del mundo taurino. Durante años estuvo presente en plazas y ferias, y especialmente vinculada a la Feria Taurina de Albacete. La dimensión de su trabajo queda reflejada en un dato que contaba el propio Pimpi: su cuadra llegó a afrontar los nueve días de feria de Albacete manteniendo el servicio sin que se cayese un caballo. Eso no ocurre por casualidad. Detrás hay preparación, conocimiento y muchas horas.
UN OFICIO QUE PASA DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN
Juan Cantos falleció en agosto de 2024. Pero su nombre y su trabajo no desaparecieron con él.
Su nieto Óscar Colmenar Cantos tomó las riendas de la cuadra y continúa desarrollando el legado familiar. El propio Óscar explicó que fue su abuelo quien creó la cuadra y que él continúa hoy al frente de ella. Y ahí aparece una de las cosas más bonitas de esta historia: el conocimiento que pasa de una generación a otra. Del abuelo al nieto. Del maestro al aprendiz. De la experiencia acumulada durante décadas a una nueva generación que sigue trabajando con los caballos de picar.
EL TERCIO DE VARAS TAMBIÉN TIENE HISTORIA
El caballo de picar no es un elemento secundario. Forma parte de uno de los tercios fundamentales de la lidia. Y detrás de cada caballo que entra en el ruedo existe un equipo que ha trabajado para que esté preparado. Mozo de cuadra. Picador, veterinarios, personal de la cuadra. Y muchas horas de preparación que el espectador normalmente no ve. En 2019, uno de los caballos de la Cuadra del Pimpi sufrió una grave cornada durante la Feria de Albacete frente a un toro de Daniel Ruiz. El equipo de la cuadra actuó inmediatamente y el caballo, llamado Rociero, pudo recuperarse.
Son episodios que recuerdan que detrás del espectáculo existe también un oficio duro y exigente.
ALBACETE Y SU CUADRA DE PICAR
Hablar de la Cuadra del Pimpi es hablar también de Albacete. De una tierra de toreros, picadores, ganaderos y aficionados, una tierra donde la cultura taurina no termina en el ruedo. También está en los patios de caballos, en las cuadras. en los entrenamientos. en quienes preparan cada animal. Y en quienes han convertido un oficio prácticamente desconocido para buena parte del público en una auténtica forma de vida.
LA CUADRA DEL PIMPI
Una historia de caballos.
Una historia de toros.
Una historia de Albacete.
Y, sobre todo, una historia de oficio y de legado.
Porque cuando el caballo sale por la puerta de cuadrillas, el público ve apenas unos minutos.
Pero detrás hay años.
El Arte de Cúchares
Donde también queremos contar las historias de quienes hacen posible la Fiesta y que muchas veces permanecen lejos de los focos.