Artículo de Dorito sobre El Cañavate, novillero de los años 90
Dorito en su etapa novilleril
Aron Delgado
Madrid
23/09/2026 a las 09:54h.
“EL CAÑAVATE” SIGUE EN EL CANDELERO
UNA JOYA TAURINA DE DORITO
Hay fotografías que guardan un momento, hay carteles que guardan una tarde, y hay artículos que, con el paso de los años, terminan convirtiéndose en documentos de una época.
Este es uno de ellos.
22 de septiembre de 1998. Las ferias taurinas de Castilla-La Mancha llenaban las páginas de La Tribuna y, en una de ellas, aparecía un nombre que por entonces comenzaba a hacerse un sitio en el mundo del toro:
JESÚS ANDRÉS LUCAS “EL CAÑAVATE”
El titular lo decía todo:
“EL CAÑAVATE” SIGUE EN EL CANDELERO
Y debajo, la firma de un periodista que también forma parte de la historia taurina de Cuenca:
HELIODORO CARDENTE “DORITO”
Hoy, casi tres décadas después, aquella página tiene un valor especial.Porque estamos leyendo a El Cañavate cuando todavía estaba construyendo su carrera, cuando el empresario de hoy era aquel joven novillero que acababa de dar el salto al escalafón con picadores.
UNA HISTORIA CONTADA EN TIEMPO REAL
El artículo comienza recordando su debut con picadores. 8 de agosto de 1998. Toros de José Vázquez, alternando con el rejoneador Sergio Galán y el novillero Julio Montes. El balance de su primer novillo fue de aplausos. Con el segundo llegó la cara más dura del toreo: fue cogido cuando intentaba llevarlo al caballo. Pero eso fue lo de menos. Era el prospecto que en aquel momento necesitaba la Cuenca taurina. Así empezaba una nueva etapa. En directo.
Dorito estaba contando la historia mientras estaba sucediendo.
PERO LA HISTORIA HABÍA EMPEZADO MUCHO ANTES
El artículo de La Tribuna nos permite retroceder todavía más. Jesús Andrés Lucas llevaba el apodo de “El Cañavate” en recuerdo del pueblo conquense donde había nacido su padre, también novillero y posteriormente ganadero. Y el 10 de julio de 1994 llegó uno de esos momentos que quedan para siempre: San Lorenzo de la Parrilla. primer becerro. Dos orejas y rabo. El comienzo de una carrera que, según recogía Dorito, continuó aquel mismo año con otras tres novilladas en las que consiguió 10 orejas y 2 rabos.
En 1995 llegaron 15 novilladas sin picadores y festivales, con actuaciones en distintas provincias y triunfos que fueron haciendo crecer su nombre. Después llegaron 1996 y 1997. Dos años de preparación. "El Cañavate" sonaba, se ponía de Cuenca en los carteles, arrollador, serio y elegante. Dos años buscando el momento adecuado.
Hasta que llegó 1998.
EL SALTO
Antes de debutar con picadores, aquel año había seguido toreando sin caballos durante los meses de marzo, abril, mayo, junio y julio. El artículo menciona actuaciones en lugares como: Los Hinojosos, Villamuelas, Higuera de las Dueñas, Real de San Vicente, Navas del Marqués, Jabalquinto, Olivares de Júcar, Burgondo, Miraflores y Rincón de la Victoria. Y entonces llegó el salto, El caballo, los utreros el escalafón con picadores.
Un nuevo capítulo.
“UN TORERO QUE DA LA CARA TODAS LAS TARDES”
Pero quizá lo más bonito de conservar aquella página no sean solamente las fechas y los números. Es la imagen. Una fotografía de El Cañavate en el ruedo, todavía joven, vestido de luces, enfrentándose al toro. Se echaba de rodillas sin muleta a pesar de tener un concepto de arte pero representaba una tierra y tenía que arrear. Y debajo, una frase que hoy adquiere todavía más significado:
“El Cañavate, un torero que da la cara todas las tardes.” Una frase escrita en 1998. Cuando todavía nadie podía saber hasta dónde llegaría aquella carrera.
Y ESTÁ DORITO
También hay que detenerse en el nombre que firma aquella información.
HELIODORO CARDENTE “DORITO”
Periodista conquense, hombre de prensa taurina, testigo de una época, y autor de una página que hoy podemos volver a leer gracias a la conservación de la hemeroteca. Sabedor de la lucha en el ruedo de su época de novillero sin picadores. Eso es lo maravilloso de la prensa taurina. Los periodistas no solamente cuentan una corrida.
También dejan memoria.
Dorito escribió sobre El Cañavate cuando era un joven novillero que acababa de comenzar una nueva etapa. Y casi treinta años después, aquella crónica nos permite regresar a aquel momento y conocer cómo se veía al torero cuando todavía estaba escribiendo las primeras páginas de su historia.
UNA PÁGINA QUE VALE MÁS CON EL PASO DEL TIEMPO
Hoy Jesús Andrés Lucas es conocido también por su faceta empresarial y por su vinculación con el mundo taurino desde otros ámbitos. Pero esta página nos recuerda algo fundamental: antes estuvo el torero, antes de los despachos, antes de los proyectos, antes de la empresa, antes del apoderamiento. Estuvo aquel joven de Cuenca que quería ser torero. Que expuso, que comenzó matando un becerro en San Lorenzo de la Parrilla, que acumuló triunfos en plazas de distintas provincias, que se preparó durante años para debutar con picadores y el que aquel 8 de agosto de 1998 se puso por primera vez delante de un novillo con caballo de por medio. sin saber que aguantaría 8 años mas en esa categoría por el simple hecho de ser feliz a su manera y eso merece el respeto.
GUARDAR LA MEMORIA
Por eso esta página merece ser conservada, no es simplemente una noticia antigua. es una cápsula del tiempo. una imagen de El Cañavate cuando todavía estaba en camino, una crónica de Dorito, nombre mítico de la historia conquense. Una página de La Tribuna de Cuenca. Y una carrera taurina que apenas acababa de comenzar.
HOY VOLVEMOS A ABRIR AQUEL PERIÓDICO.
Y casi treinta años después podemos leer aquel titular de otra manera:
“EL CAÑAVATE” SIGUE EN EL CANDELERO
Porque algunas historias taurinas no desaparecen.
Se vuelven historia.
El Arte de Cúchares
Recuperando documentos, nombres y páginas que forman parte de la memoria del mundo del toro.