Juan Manuel Toral
Albacete
21/09/2026 a las 13:54h.
La Plaza de Toros de Brea de Tajo ocupa un lugar muy particular dentro del mapa taurino madrileño. En un municipio pequeño del sureste de la Comunidad de Madrid, la plaza ha mantenido durante décadas una relación estrecha con las fiestas populares, los festejos de agosto y octubre y, en los últimos años, con los circuitos de promoción de nuevos valores del toreo.
La relación de Brea de Tajo con los toros no comenzó con el actual edificio. La investigación arquitectónica sobre el municipio señala que las plazas del casco histórico —especialmente la plaza del Ayuntamiento— tenían tradicionalmente una función de espacio de reunión y celebración, y que antiguamente se improvisaban allí plazas de toros para las fiestas, cerrándose el espacio con carros y corriendo los gastos a cargo de los vecinos.
Es un dato muy significativo porque explica una característica común a numerosos pueblos madrileños: antes de disponer de un coso permanente, la tauromaquia formaba parte de las fiestas patronales y se desarrollaba en espacios urbanos adaptados para la ocasión.
Con el tiempo Brea de Tajo pasó a disponer de una plaza permanente. El estudio de arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid describe el coso actual como una plaza con 1.200 localidades, situada en la antigua calle Calvo Sotelo.
La documentación de la Fundación Toro de Lidia incluye igualmente la plaza de Brea de Tajo dentro de su inventario de cosos taurinos españoles y proporciona sus coordenadas geográficas. Una Plaza de obra con un exterior portátil situada en el mapa taurino de la comunidad de Madrid. en donde hay un arraigo importante con el mundo del toro.
Cartel inaugural de la Plaza De Toros
La fecha anunciada es el 15 de agosto de 1998, dentro de las fiestas de agosto, y se trata de una novillada con picadores. El cartel anuncia cuatro novillos de Hnos. Lucero González y cuatro nombres: José Luis Rodado, Marcos Ortiz «Chicuelo de Tielmes», Luis Moreno, de Sevilla yJesús Andrés «El Cañavate». Es especialmente interesante porque estamos ante un cartel de una época en la que muchas plazas de pueblos madrileños constituían auténticas escuelas prácticas para novilleros que buscaban acumular contratos y abrirse camino hacia plazas de mayor categoría.
José Luis Rodado: un nombre de la cantera madrileña
José Luis Rodado aparece vinculado a la Escuela Taurina de Madrid. Una relación histórica de alumnos sitúa su paso por la escuela en 1995, junto a otros nombres de aquella generación como Sánchez Vara, Agustín Serrano, Eduardo Flores, Víctor Hugo Saugar y Luis Miguel Collado. También aparece documentado como novillero en registros taurinos de la época. Su presencia en Brea en 1998 encaja perfectamente con aquella generación de jóvenes toreros madrileños que recorrían los cosos de la Comunidad intentando consolidarse. Posteriormente, Rodado aparece vinculado al mundo profesional como banderillero; por ejemplo, en 2013 formaba parte del equipo del rejoneador Rubén Marín.
Marcos Ortiz «Chicuelo de Tielmes»: el torero local
La figura de Marcos Ortiz «Chicuelo de Tielmes» tiene un interés especial para la historia taurina de la comarca. El sobrenombre ya indica su vinculación con el sureste madrileño. Con el tiempo desarrolló una trayectoria como banderillero, llegando a formar parte de la cuadrilla de Uceda Leal. La documentación de Las Ventas lo recoge expresamente en una cuadrilla en 2009. Pero su historia tiene un episodio extraordinario: en 2006, durante un festival celebrado en Perales de Tajuña, actuó como matador y protagonizó el indulto de un toro de Miguel Candelario. Las fuentes de la época destacan precisamente que «Chicuelo de Tielmes» era banderillero y que participaba excepcionalmente como matador en aquel festival. También aparece en testimonios de aficionados y profesionales como una figura muy vinculada al ambiente taurino de la comarca del Tajuña.
Por eso, el nombre de Chicuelo de Tielmes en aquel cartel de Brea de 1998 tiene una segunda lectura histórica: no fue simplemente un nombre más de una novillada, sino el de un profesional que acabaría desarrollando una larga trayectoria en el mundo de las cuadrillas.
Jesús Andrés «El Cañavate»: un debutante que acababa de dar el salto
La trayectoria de Jesús Andrés Lucas «El Cañavate» permite situar el cartel de Brea con bastante precisión dentro de su carrera. La prensa taurina histórica señala que debutó con picadores el 8 de agosto de 1998, apenas una semana antes de la novillada de Brea de Tajo, con novillos de José Vázquez y alternando con el rejoneador Sergio Galán y el novillero Julio Montes. Esto hace que su presencia en Brea el 15 de agosto de 1998 sea especialmente significativa: estaba prácticamente estrenando su nueva condición de novillero con picadores.
La misma fuente explica que procedía de una familia taurina: su padre, que utilizaba también el apodo «El Cañavate», había sido novillero y posteriormente ganadero. El sobrenombre hacía referencia al pueblo conquense de origen de su progenitor, aunque en el cartel figura de el distrito de Embajadores en Madrid que realmente era donde residía. En sus primeros años había actuado intensamente como novillero sin picadores y había cosechado triunfos en distintas provincias antes de afrontar el salto con caballos, en Cuenca era considerado como una verdadera promesa. Por tanto, el cartel de Brea documenta prácticamente una de las primeras actuaciones de su nueva etapa profesional.
Y después llegó 2009: la «reinauguración» del coso
Uno de los capítulos más interesantes de la historia de la plaza es el año 2009. El 10 de octubre de aquel año se programó un festival taurino con un propósito muy concreto: reinaugurar la plaza de toros de Brea de Tajo. El cartel reunía a Luis Vilches, David Mora, José María Lázaro, Alfonso Oliva Soto y el colombiano Moreno Muñoz, con reses de Torrenueva. Esto convierte 2009 en otro año importante en la biografía del coso. No se trataba, por tanto, de una plaza abandonada desde 1998, sino de un recinto que continuó teniendo actividad y que posteriormente fue objeto de una renovación o recuperación suficientemente importante como para ser presentada públicamente como una reinauguración.
David Mora y otros nombres de la etapa moderna
Entre los toreros anunciados en aquella reinauguración estaba David Mora, uno de los nombres importantes surgidos de la cantera taurina madrileña en los años posteriores. También participaron Luis Vilches, José María Lázaro, Oliva Soto y Moreno Muñoz, haciendo de aquel festival una especie de puente entre la historia anterior de la plaza y su nueva etapa. La presencia de estos nombres demuestra además que Brea no quedó reducida exclusivamente a festejos menores: el coso ha acogido tanto novilladas como festivales y corridas de toros.
La plaza como escuela y escaparate de jóvenes, 2013
Otro documento interesante procede de 2013. En octubre de aquel año Brea de Tajo acogió un festejo de promoción con jóvenes procedentes de escuelas taurinas. Se lidiaron becerros de Gregorio Ortega y participaron Adrián Velasco, Jesús Ángel Olivas, Luis Adame, Rafael González y Alfonso Pablo Ortiz. Este tipo de festejos es fundamental para comprender la función real de plazas como Brea.
Más allá de las grandes figuras, estos cosos sirven como campo de aprendizaje, donde los jóvenes pueden enfrentarse al público, aprender a manejar distintos tipos de ganado y adquirir experiencia antes de dar el salto a plazas de mayor responsabilidad.
Brea de Tajo en el siglo XXI: una plaza recuperada para la cantera
En los últimos años la plaza ha adquirido todavía mayor protagonismo gracias a los distintos certámenes de novilladas del sureste de Madrid. En 2024, por ejemplo, Brea fue escenario de una doble jornada taurina de enorme importancia dentro de la programación de la Comunidad de Madrid. El 3 de marzo de 2024, la plaza acogió por la mañana una clasificatoria del Circuito de Novilladas de Madrid y por la tarde una corrida de la Copa Chenel. Por la mañana se lidiaron novillos de Antonio Sánchez y Monte La Ermita para: Julián Garibay y Cid de María que cortó una oreja a cada uno de sus novillos y salió a hombros, protagonizando la primera puerta grande del Circuito de Novilladas de Madrid de aquel año.
Y esa misma tarde el cartel de la Copa Chenel reunió a: Rafael de Julia, El Astigitano y José Fernando Molina con toros de El Estoque y Osborne.
Rafael de Julia cortó una oreja a cada toro y salió por la Puerta Grande. La propia organización de la Copa Chenel señaló posteriormente que esos dos trofeos le permitieron convertirse en el primer clasificado del ciclo en aquella primera fase.
El Certamen del Sureste: la nueva identidad de Brea
Quizá el capítulo más importante de la historia reciente sea la consolidación de Brea como una de las sedes principales del Certamen de Novilladas sin Picadores del Sureste de Madrid. En 2024 el ciclo recorrió varias localidades de la comarca y terminó precisamente en Brea de Tajo. La Comunidad de Madrid incluyó el municipio entre las localidades participantes. La edición de 2024 reunió a 27 novilleros y diez novilladas, culminando con la gran final en Brea.
La plaza volvió a acoger una clasificatoria en octubre, con novillos de Saltillo para Roberto Martín, Rodrigo Cobo y Valentín. Rodrigo Cobo y Valentín cortaron una oreja cada uno, y uno de los novillos fue premiado con vuelta al ruedo. La final se celebró posteriormente con novillos de El Montecillo.
Brea vuelve a apostar por los jóvenes, 2025
La relación entre la plaza y la cantera continuó en 2025. El IV Certamen del Sureste incluyó nuevamente a Brea de Tajo entre sus escenarios y programó allí una novillada el 30 de agosto de 2025, con reses de Murteira Grave para Manolo Martínez, Vicente Sánchez y Fernando Donoso. Los registros de la temporada recogen que Manolo Martínez dio la vuelta al ruedo con uno de sus novillos de Murteira Grave. Y en octubre las fiestas patronales continuaron utilizando la plaza para encierros, suelta de novillos, festejos populares y otros actos taurinos.
La plaza sigue viva, 2026
La historia no se ha detenido. En 2026, Brea de Tajo vuelve a ser sede del V Certamen de Novilladas sin Picadores del Sureste. El calendario incluye una novillada en Brea el 24 de julio, con novillos de Juan Luis Fraile para Leo Pallatier, Abel Rodríguez y Joao Fernandes, y la gran final está programada en Brea para el 10 de octubre, con los tres finalistas frente a novillos de El Montecillo.
Es decir, casi treinta años después del cartel que conservas, la plaza continúa desempeñando una función muy parecida: ser escenario para los toreros que buscan abrirse camino. Casi treinta años después, la plaza sigue acogiendo a jóvenes que están dando sus primeros pasos. Y quizá esa sea la mejor manera de definir la biografía de la Plaza de Toros de Brea de Tajo: no tanto por las grandes figuras que hayan pasado por ella, sino por la cantidad de carreras taurinas que ha visto comenzar, desarrollarse o reencontrarse con el público.
Desde los carros que antiguamente cerraban la plaza improvisada del pueblo hasta los actuales certámenes de novilladas, Brea de Tajo mantiene una misma tradición: convertir sus fiestas en una cita con el toro.